3. Diseño institucional y participación ciudadana

a) Descripción

 La ausencia de políticas públicas de comunicación en Uruguay tiene un correlato institucional en la inexistencia de un organismo claro y legítimo responsable de estos asuntos. En la actualidad, quienes ejercen esta función es el Presidente en acuerdo con el Ministro de Defensa1.

 Mientras, la participación ciudadana en su elaboración, definición e implementación no ha sido adoptada nunca como una política de Estado.

 El esquema se complementa con la URSEC (Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación)2, un órgano desconcentrado del Poder Ejecutivo de carácter regulador y con autonomía técnica. Se le han delegado algunas funciones para la administración, defensa y control del espectro radioeléctrico nacional, el asesoramiento en materia de política de comunicaciones y el otorgamiento de autorizaciones y licencias de servicios de telecomunicaciones, con excepción de las de radio y TV abierta3, entre otras. Sin embargo, el Poder Ejecutivo se reserva algunas funciones básicas a la vez que se reserva el derecho de avocación, es decir, que aunque “delega” funciones no entrega su “potestad” a decidir en la forma que entienda conveniente4.

 Si bien la URSEC ya no depende del Ministerio de Defensa, importantes áreas de decisión en materia de comunicación y radiodifusión aún deberían ser consideradas y resueltas con participación del Ministerio: formulación, instrumentación y aplicación de la política de comunicaciones, autorizaciones para servicios de radio y TV, firma de convenios internacionales en la materia y otras.

 En los hechos, y por ausencia de definiciones de políticas por parte del Poder Ejecutivo, la URSEC ha ido ocupando ese espacio, pero no es conveniente que así sea. Para que este diseño institucional sea válido, el definidor de políticas, el regulador y los operadores deben tener claramente separadas sus funciones5.

 La creación de la Unidad Reguladora está en el marco de un proceso de desestatización, privatización y liberalización de las telecomunicaciones que se ha impuesto en toda la región y que había sido detenido en nuestro país por el plebiscito de 19926. Estos procesos, han ido acompañados de la creación de organismos reguladores.

 No obstante, la necesidad de regulación ha aumentado7:

Una mayor “desregulación” o apertura del mercado ha obligado a una mayor regulación estatal (para proteger la competencia, para proteger a los usuarios, para evitar el uso de posición dominante, etc.). O al menos debería hacerlo.

 

Uno de los directores de la URSEC, el Dr. Camelo8, ha explicado cómo ve su función de reguladores en un escenario con apertura de mercado. “Cuando se va desregulando en ese sentido, es decir, cuando se va abriendo a la competencia, es cuando mas se hace necesaria la regulación”. Estas normas regulatorias “se hacen imprescindibles, no solo para establecer reglas claras para quienes ingresen al mercado competitivo, sino para establecer normas que aseguren a los consumidores contra las prácticas restrictivas que pueden tentar a los operadores del mercado para obtener ventajas económicas indeseadas, contrarias a los intereses de los consumidores y a la propia subsistencia de otros operadores a los que se puede intentar eliminar con prácticas anticompetitivas” 9.


También Grompone avanza en este sentido: “La idea de que el mercado regula a las comunicaciones es mucho más discutible que en otros campos. (...) La libre acción del mercado, en un área sensible, de alto impacto económico, conduce a desastres y por esta razón hay una fuerte entidad reguladora para torcer la acción del mercado. Esto es una práctica corriente en USA”
10.

 Su existencia ya era recomendada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y es común en otros países. En Uruguay, la existencia de un ente regulador parece un espacio consolidado, pero no así sus funciones, su integración y su forma de elección, las cuales serán tema de debate tarde o temprano. 

Aunque pocos se han interesado en seguir seriamente el desempeño de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (URSEC), para algunos este organismo está “mal conformado y necesita democratizarse”. Para otros, la experiencia de la URSEC ha sido positiva, actuando en forma independiente de la empresa estatal, pero también de los operadores privados, observando el mercado y fomentando la libre competencia.

 

Se cuestiona el otorgamiento de nuevas licencias a los “3 grandes” en TV para abonados y el cierre de algunas radios comunitarias, pero otras decisiones le han generado no pocos problemas con los empresarios agremiados en ANDEBU, particularmente: la entrada de la TV digital, considerar a AMARC11 como interlocutor, su predisposición a legalizar las radios comunitarias, las sucesivas multas a Equital y a los tres canales cable de Montevideo, o el llamado a nuevo operador de TV cable en la capital, entre otras.

 

En cualquier caso, deberíamos reconocer que por primera vez hay un organismo con un directorio plural que intenta ordenar y modernizar el marco regulatorio en telecomunicaciones12. A sugerencia suya, este gobierno ha tomado algunas buenas medidas que un gobierno progresista también las debiera haber realizado: transparentar y dar previsibilidad de los procedimientos, comenzar a dar coherencia al marco normativo o permitir el acceso a la información pública del organismo13. En definitiva, nada más pero nada menos que medidas “serias”, propias de un Estado moderno y democrático14.

 La URSEC es independiente de ANTEL, pero no lo es plenamente del Poder Ejecutivo, si se observa la designación de sus directores. Esta depende en forma directa y exclusiva del presidente actuando en Consejo de Ministros y se contradice con la intención de la ley al definir el plazo de su mandato en seis años.

 Esta disposición está pensada para asegurar una política de Estado, permitiendo que los directores estén al frente del órgano regulador más allá del periodo de gobierno de un determinado partido15. Sin embargo, como la ley vigente habilita su designación sin necesidad de venia parlamentaria u obligación de previos acuerdos con otros partidos16, de hecho depende de la voluntad y estrategia del gobierno al que le toque designar sus integrantes y puede convertirse, de hecho, en un condicionamiento ilegítimo al próximo gobierno a partir de una designación legal pero arbitraria17.

 Si bien esto no asegura la idoneidad de sus directores ni la efectividad y eficacia del organismo, el marco normativo actual permite un uso demasiado arbitrario de esa potestad que podría utilizarse para que beneficie a determinados operadores.

 Aunque la Unidad Reguladora ha sido solícita a prestar información y comparecer ante el Parlamento, y su gestión es muchísimo más transparente que en anteriores administraciones, son insuficientes los controles institucionales a su gestión. A su existencia en una especie de “limbo” normativo sin aprobación parlamentaria, sus integrantes sólo pueden ser destituidos por el presidente actuando en Consejo de Ministros18 y su referente operativo no existe. Debería funcionar “en el ámbito de la Comisión de Planeamiento y Presupuesto -literal O de las Disposiciones Transitorias y Especiales de la Constitución-” 19, cuya integración nunca se efectivizó.

 En este diseño institucional incompleto y desordenado, también participa el Ministerio de Educación y Cultura. La administración de los medios públicos y organismos e instrumentos relacionados con el estímulo a la producción audiovisual y musical están dentro de este Ministerio20, el que ha sido nombrado como uno de los posibles lugares de referencia definitivos para las políticas de comunicaciones en general.

 b) Antecedentes

 Desde el punto de vista de los organismos estatales, ha habido pocos antecedentes. Junto a la propia creación de la URSEC, el proyecto de ley de los senadores del Frente Amplio de 1998 es quien ha puesto sobre la mesa cambios significativos al actual diseño institucional21.

 Se propuso la creación de una Comisión Nacional de Medios Audiovisuales que sustituiría las funciones que cumple el Poder Ejecutivo, entre ellas las de adjudicar frecuencias radioeléctricas. Se crearía en el marco de la Asamblea General y estaría conformada por representantes de cada uno de los lemas con representación parlamentaria y

1 representante de los medios estatales

1 representante de los medios comerciales

1 representante de los medios comunitarios

1 representante de la Universidad de la República

1 representante de los sindicatos de los trabajadores de medios de comunicación electo por la central de trabajadores más representativa del país22.

 También establecía que la ex DNC (Dirección Nacional de Comunicaciones) funcionaría dentro del Ministerio de Educación y Cultura.

 Algunos sectores han venido planteando la eliminación de la URSEC. Este reclamo es impulsado particularmente por el Sindicato de las Telecomunicaciones (SUTEL) y fue tomado en las recomendaciones de la Unidad Temática de Telecomunicaciones del EP-FA, donde este sindicato ha tenido fuerte participación:

La gestión cumplida por el ente regulador ha sido totalmente contrapuesta a los intereses del País y su gente; y sólo ha servido para promover el avance de las reformas de la más rancia ortodoxia neoliberal, los servicios no se vieron mejorados, mucho menos los usuarios. En materia de medios audiovisuales de comunicación, ha sido notorio el aumento la discrecionalidad y los excesos por parte de los propietarios de los mismos, los que casualmente se encuentran fuertemente ligados a quienes ostentan el poder económico.

 

(Por tanto se propone como medida de gobierno inmediata) decretar la suspensión de funciones de la URSEC hasta tanto se apruebe la nueva estructura de los sectores de comunicaciones, y se instrumente el nuevo marco legal para las telecomunicaciones, el correo y los medios. Redistribuyendo o rescindiendo los contratos al personal contratado, y volviendo a su unidad origen al personal en comisión23.

 Desde el punto de vista de la participación ciudadana en estos temas, no hay experiencias significativas como política de Estado24.

 En forma reciente25, sin embargo, se ha creado el Foro de Comunicación y Participación Ciudadana con la decidida intención de democratizar las comunicaciones y habilitar la participación de la Sociedad Civil en estos asuntos.

 Se trata de una articulación de organizaciones sociales e instituciones de diverso origen que tiene como finalidad “abrir una instancia para el intercambio de experiencias, de análisis, de debate, de propuestas y de acción, como forma de ir consolidando un espacio que posibilite la incidencia de la sociedad civil en la elaboración, definición y seguimiento de políticas públicas en información y comunicación” 26.

El “Foro de Comunicación y Participación Ciudadana” aspira a tratar todos los temas vinculados a la comunicación y a las tecnologías de la información y comunicación (radiodifusión y políticas de Internet, medios de prensa, rol de los comunicadores, acceso a la información, etc.), bajo los principios rectores del ejercicio pleno de los derechos humanos.

 

Se pretende democratizar las comunicaciones y reclamar la efectiva vigencia del derecho a la libre información, el cual no depende solamente de formulaciones jurídicas, sino de una justa redistribución económica de los recursos que permita el ejercicio de esa libertad, según una concepción integral, interrelacionada e interdependiente de los derechos humanos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y de los pueblos. Asimismo, se busca generar mecanismos de participación democrática de la sociedad, para minimizar la «brecha digital» entre quienes pueden acceder a las tecnologías de la información y comunicación y quienes están marginados de las mismas, que son la mayoría.

 

El “Foro de Comunicación y Participación Ciudadana” se constituye como un espacio abierto, plural y flexible, entendido como una instancia de articulación, reflexión, elaboración conjunta e incidencia en políticas públicas de comunicación, integrado por organizaciones sociales, instituciones, medios de comunicación y personas a título individual. Su integración se basa en el mutuo respeto y complementariedad de sus miembros, siendo única condición para su ingreso, la libre voluntad de los interesados y la aceptación por los integrantes del espacio. Cualquier integrante podrá abandonarlo en cualquier momento, por sola decisión y sin expresión de causa. Se procurarán los consensos y cuando no los haya, los acuerdos parciales no obligarán a los restantes miembros a seguirlos, pero tampoco inhibirá su desarrollo por parte de aquellos que están de acuerdo, sin perjuicio de que en tal caso, no se invocará al Foro.

 

El “Foro de Comunicación y Participación Ciudadana” no tendrá estructuras rígidas sino que su funcionamiento se implementará en reuniones de trabajo plenarias, sin perjuicio de la coordinación que se defina adecuada para cumplir con los objetivos trazados.

 

El “Foro de Comunicación y Participación Ciudadana” tendrá carácter permanente, porque trasciende los temas o reivindicaciones puntuales y aspira a tener continuidad en el tratamiento de los distintos aspectos vinculados a la comunicación y participación ciudadana27.

 Las acciones que se prevén van desde la creación o apoyo a un Observatorio de Medios de Comunicación y de las Políticas de Inclusión Digital hasta la participación en la toma de posición de Uruguay frente a instancias mundiales como la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y la Convención sobre Diversidad Cultural de la UNESCO.

 El Foro está integrado28 por:

Agrupación Trabajadores de Tevé Ciudad (ATTC)

Asociación de Bibliotecólogos del Uruguay (ABU)

Asociación de la Prensa Uruguaya (APU)

Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC-Uruguay)

Asociación de Productores y Realizadores de Cine y Video del Uruguay (ASOPROD)

BICE-AL (Bureau International Catholique de L’Enfance-América Latina)

Comisión Nacional de Seguimiento: Mujeres por Democracia, Equidad y Ciudadanía

Consumidores y Usuarios Asociados del Uruguay (CUA)

Cotidiano Mujer

DODECA

Intendencia Municipal de Montevideo

Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay (IELSUR)

Instituto del Tercer Mundo (ITeM)

Instituto de Solidaridad y Desarrollo (ISODE)

Licenciatura en Ciencias de la Comunicación (UDELAR)

REDES - Amigos de la Tierra

Servicio Paz y Justicia (SERPAJ)

Sociedad Amigos del Viento. Meteorología, Ambiente y Desarrollo

Sindicato Único de Telecomunicaciones (SUTEL /PIT-CNT)

Tevé Ciudad

UNICEF

Vecinet – Autogestión vecinal

 c) Propuestas

La participación ciudadana debería ser una de las fuertes apuestas del nuevo gobierno. Un planteo de “Democratización de las Comunicaciones” como el realizado por el Dr. Tabaré Vázquez y su fuerza política, es inviable sin una activa participación de los ciudadanos y ciudadanas.

 Volviendo a los organismos internacionales de Derechos Humanos, la Relatoría de la Libertad de Expresión recomienda «promover políticas y prácticas efectivas que permitan la expresión y el acceso a la información y la participación igualitaria de todos los sectores de la sociedad para que sus necesidades, opiniones e intereses sean contemplados en el diseño y en la toma de decisiones sobre políticas públicas” 29.

 La ventaja que tiene el nuevo gobierno es que se encontrará con un actor social que podría ser una de las contrapartes de este cambio de política: el Foro de Comunicación y Participación Ciudadana.

 Esta política debería incluir la creación de mecanismos institucionales permanentes. En esta línea hay propuestas de participación en decisiones30 como en ámbitos consultivos, tanto a nivel de las políticas generales del Ministerio de referencia como en sectores específicos como el INA o en las políticas de radios comunitarias31. En especial, debería permitirse el control y seguimiento de la Sociedad Civil organizada en los procesos de adjudicación y renovación de frecuencias de radio y TV.

 Asimismo, debería apoyar y promover el fortalecimiento de las organizaciones de ciudadanos/as, usuarios/as o consumidores/as que reclamen el ejercicio pleno de su derecho a la información hacia los medios de comunicación establecidos, compo parte de su libertad de expresión. El control social de los medios es vital para nuestra democracia, en especial si lo hace la propia ciudadanía y no el gobierno.

 En las conclusiones de la Unidad Temática de Medios de Comunicación del EP-FA se propone:

Se promoverá la creación de un Consejo Consultivo de Comunicación que permita establecer un permanente diálogo entre los diversos actores involucrados así como asesorar a la URSEC y permitirle elaborar sus propuestas y resoluciones sobre la base de los mayores consensos sociales posibles. En este Consejo deberán estar representados los medios comerciales y comunitarios, los trabajadores del sector y los productores independientes, las asociaciones de publicistas y anunciantes, las instituciones educativas, universidades y otras organizaciones de la sociedad interesadas en el tema.

 

Se promoverán acciones y programas de educación para la recepción crítica y el uso creativo de los medios de comunicación. Estos deben tener un lugar específico en los diversos niveles de enseñanza e incorporarse transversalmente en diversas asignaturas y espacios curriculares, en tanto los medios y sus mensajes resultan claves actualmente en las maneras de ver y pensar el mundo. Se promoverán también acciones en el campo de la educación no formal y en espacios de los propios medios. Estos programas buscarán promover una actitud crítica de los ciudadanos en tanto receptores, pero también estimularán en ellos una actitud activa de acceso a y uso de los medios de comunicación.

 

Se promoverá la creación de diversos canales de participación ciudadana para elaborar y hacer pesar su opinión sobre la calidad de los medios y ejercitar sus derecho a la información y la comunicación. Entre otros mecanismos posibles se promoverán:

 

* La integración del ya referido Consejo Consultivo con representantes de diversos sectores de la sociedad civil.

* La investigación académica que actualice periódicamente diagnósticos de los medios de comunicación, adecuadamente difundidos al conjunto de la población.

* La creación de veedurías independientes que emitan opinión sobre la calidad de los  medios y sus mensajes.

* La promoción de debates y consultas públicas sobre los medios y la comunicación en el país32.

 Desde el punto de vista estatal, además de crear un espacio para la participación ciudadana se debería crear un organismo especializado en información y comunicación a nivel del Poder Ejecutivo y revisar las características de la URSEC33.

 La UT de Medios ha avanzado bastante en estos aspectos:

Se debería crear un organismo de rango ministerial para la elaboración y seguimiento de políticas en esta área, tanto en sus aspectos de impacto tecnológico como cultural. Sería el organismo de referencia para Antel, el Correo y el sistema público de medios de comunicación, así como para la elaboración de políticas para los diversos sectores de medios de comunicación (público-estatal, privado-comercial y social-comunitario).

 

Se plantean dos opciones: creación de un Ministerio de Comunicaciones o reformulación del actual MEC como Ministerio de Educación, Comunicación y Cultura. En tanto no se defina una u otra opción –en el marco de una eventual reestructura ministerial más amplia- se instalará un organismo con estas funciones a nivel de la Presidencia de la República34, con las mismas competencias y con la tarea de diseñar propuestas para una estructura definitiva, con los correspondientes requerimientos presupuestales.

 

Se impulsará el fortalecimiento del organismo de regulación y control (URSEC), revisando y ajustando sus competencias. Pasaría a ser un organismo descentralizado no dependiente del poder ejecutivo, con un directorio integrado con la venia del Senado.

 

Esto no descarta otra ubicación posible en el marco de una reestructura del conjunto de los ministerios, incluyendo la creación de uno específico o un organismo estatal independiente del Poder Ejecutivo, como existe en otros países latinoamericanos, Europa y Canadá. Estas alternativas deberán estudiarse con cuidado para evitar un incremento innecesario de gastos y burocracia.

 

Se creará un Consejo Consultivo, integrado por representantes de los medios, los trabajadores y productores independientes, las instituciones educativas y otras organizaciones de la sociedad interesadas en el tema. Se estudiará su eventual fusión con el Comité Nacional para la Sociedad de la Información o su articulación con el mismo. Este Consejo deberá brindar al organismo ministerial ya mencionado orientaciones generales para las distintas áreas de políticas, integrando a su vez comisiones específicas como las ya detalladas en puntos anteriores.

 d) Recursos

 Ver anteriores capítulos y el punto 4 de recursos generales

 


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NOTAS AL PIE
 

 1 Reglamento de Funcionamiento de la URSEC, Art.15: “En materia de servicios de telecomunicaciones en lo referente a los cometidos asignados por la Ley Nº 17.296 de 21 de febrero de 2001 intervendrá el Poder Ejecutivo actuando el Presidente de la República con el Ministro de Defensa Nacional”
 2 Creada por la Ley N°17.296 y ampliadas sus funciones con la Ley N°17.556, Art. 89
 3 Ley N° 17.296, Art. 86
 4 Aún en contra de la URSEC. Podría ser un problema institucional, pero está reconocido por ley esa limitante absoluta (aunque opcional) en la independencia del órgano regulador. Un hecho reciente alertó sobre esta posibilidad: cuando se consideraba la renovación o no de los permisos (ahora licencias) para TV para abonados se manejó esta situación. (Ley N° 17.296, Art. 70: “Créase como órgano desconcentrado del Poder Ejecutivo, sin perjuicio de su facultad de avocación...”)
 5 Un problema grave aparece en las telecomunicaciones propiamente dichas: ANTEL siempre concentró las tres funciones (políticas, regulador y operador). La ausencia del primer “actor” agrava el problema, aunque existe el interés en la nueva administración de que el organismo de referencia sea el Ministerio de Industria, Energía y Minería.
 6 El penúltimo país en resistirse fue Costa Rica, quien finalmente debió someterse a las enormes presiones de EEUU para aceptar también este punto en las negociaciones de su tratado de libre comercio
 7 “Políticas Públicas de Comunicación: El ausente imprescindible”, Gustavo Gómez, FESUR, 2003
 8 Ha publicado una interesante exposición sobre el tema (el texto completo se encuentra en
http://www.ursec.gub.uy/Docs/Publicaciones/Camelo_1811.doc)
 9 Según Miguel Brechner: “Históricamente el mercado de las telecomunicaciones ha sido monopólico u oligopólico. En realidad como decía el Ing. Blanchard, es un mercado en que todos los que venden quieren ser monopolios y todos los que compran quieren múltiples proveedores”, setiembre 2003.
 10 Juan Grompone, “Aporte de las TICs al desarrollo del Uruguay postcrisis”, julio de 2003
 11 En Uruguay, las radios comunitarias asociadas a la Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC)
 12 Integrado por su presidente, Dr. Fernando Pérez Tabó (Foro Batllista, Partido Colorado), y los directores Dr. Juan José Camelo (Herrerismo, Partido Nacional) y Ec. Mario Bergara (independiente de izquierda)
 13 Recientemente y a pedido del senador Alberto Couriel (EP-FA), la URSEC ha entregado los nombres de todas las personas que tienen permisos de radio, TV abierta y TV para abonados (incluso el nombre de las personas que detentan acciones nominativas en sociedades anónimas permisionadas). Hasta ahora esa información no era pública
 14 Gómez, obra citada
 15 En los casos de los directores Pérez Tabó y Camelo, hasta el 2007. En el caso de Bergara, debido a su nombramiento como subsecretario de Economía, el nuevo gobierno deberá designar un sustituto a partir del 1° de marzo
 16 Por esto y por tratarse de un organismo no previsto en la Constitución su existencia es cuestionada por inconstitucional, según afirman algunos sectores
 17 Vale decir que en su primer integración, el Poder Ejecutivo tuvo sentido común y nombró un Directorio plural e idóneo, pero otro gobierno podría haber hecho otra cosa, y eso es lo riesgoso para un organismo de tal importancia
 18 “En los casos de ineptitud, omisión o delito en el ejercicio del cargo o de la comisión de Actos que afecten su buen nombre o el prestigio del Organo”, Ley citada, Art. 76
 19 Ley N°17.296, Art. 74
 20 Son los casos del Instituto Nacional del Audiovisual (INA), creado para favorecer el desarrollo de la industria audiovisual, el Fondo Nacional del Audiovisual (FONA) y el Fondo Nacional de la Música
 21 Proyecto de Ley de Medios Audiovisuales de Telecomunicación, Carpeta N°1058 de junio de 1998, Comisión de Educación y Cultura - Cámara de Senadores. Firmado por toda la bancada de senadores: Marina Arismendi, Alberto Cid, Alberto Couriel, Susana Dalmás, Reinaldo Gargano, José Korzeniak, Helios Sarthou y Albérico Segovia
 22 Idem, Art. 8
 23 Documento de la UT de Comunicaciones del EP-FA, junio de 2004
 24 La URSEC ha realizado consultas públicas en forma sistemática, pero no hay mecanismos institucionales permanentes que garanticen su participación
 25 31 de agosto de 2004
 26 Carta Constitutiva del Foro de Comunicación y Participación Ciudadana
 27 Idem
 28 Enero 2005
 29 Recomendaciones del Informe Anual de Derechos Humanos 2003
 30 Como la citada Comisión Nacional de Medios Audiovisuales de los senadores del FA
 31 Ver propuestas en capítulo “Medios Comunitarios”
 32 Hacia una Política Nacional de Medios de Comunicación, Unidad Temática de Medios de Comunicación, Comisión Integrada de Programa, octubre 2003
 33 Este esquema no descarta la creación de una Comisión Nacional de Medios Audivosuales, pero sin dudas modifica los roles y funciones de cada uno
 34 Podría ser una Secretaría de Comunicaciones, muy diferente a SEPREDI

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